Lo que yo pueda decir sobre el equilibrio de estos dos elementos tal vez parezca muy insatisfactorio, porque no podría responder de manera definitiva a la gran cantidad de preguntas y cuestionamientos que genera este debate. Sin embargo es de vital importancia para un músico distinguir entre forma, contenido y el equilibrio necesario entre ambos.
Con el paso del tiempo pienso que es común a todo melómano, quedarse con los músicos que realmente comunican y que siempre nos sorprenden por su arte creativo capaz de superar todas las limitaciones intrínsecas a la técnica. Es así como tal vez los Beatles hicieron una música maravillosa sin ser grandes instrumentistas. Creo que todos podríamos aprender a tocar guitarra como John Lennon, sin embargo muy pocos podrían crear un concepto artístico y musical como el suyo. Es tan revelador y sublime oír una improvisación clara y sincera donde la simpleza tal vez sea lo más difícil de lograr, porque musicalmente no hay nada más difícil que ser uno mismo. Desde el momento que uno es capaz de aceptar las propias limitaciones técnicas nace entonces el concepto, que reúne todo lo que tenemos en nosotros y lo convierte en poesía, donde las palabras más comunes son capaces de revelar nuestro sentir más abstracto y oculto.
Se trata del dialogo entre la imaginación y la disciplina, la pasión y la precisión. Por ultimo quiero decir que un acto puede ser técnicamente muy bueno y causar grande impresión sin ser, a pesar de todo, un acto artístico. Este ultimo más tiene que ver con lo verdaderamente espiritual, donde el artista debe estar completamente involucrado.
Alüzinati en des_MADRE
Aluzipod 13 ((Funkero))
Reseña del disco Pirinola Power en www.emol.cl